Amor libre Destacado

Sábado, 29 Enero 2011 00:59

Cuenta una vieja leyenda Lakota de la tribu de los indios Sioux, que una vez llegaron, tomados de la mano, hasta la tienda del viejo chamán, Toro Bravo, el más valiente y honorable de los jóvenes guerreros, y Nube Azul, la hija del jefe y una de las más hermosas mujeres de la tribu y le dijeron:

- Nos amamos… —empezó el joven.

- Y nos vamos a casar… dijo ella.

- Nos queremos tanto que tenemos miedo, queremos un hechizo, un conjuro, o un talismán. Algo que nos garantice que podremos estar siempre juntos, que nos asegure que estaremos uno al lado del otro hasta encontrar la muerte.

- Por favor, repitieron, ¿Hay algo que podamos hacer?

El viejo los miró y se emocionó al verlos tan jóvenes, tan enamorados y tan anhelantes esperando sus palabras les contestó:

- Hay algo, —dijo el viejo—, pero no sé… es una tarea muy difícil y sacrificada. Hacer lo que pueda ser hecho, aunque sean tareas muy difíciles...

- Tu, Nube Azul, debes escalar el monte al norte de la aldea solo con una red, cazar el halcón más fuerte y traerlo aquí con vida.

- Y tú, Toro Bravo, debes escalar la montaña del trueno; allá encima encontrarás a las mas brava de todas las águilas. ¡Solamente con una red deberás agarrarla y traerla para mí, viva!

- Tenéis hasta el tercer día después de la luna llena para hacer lo que os he dicho.

Los jóvenes se abrazaron con ternura y luego partieron para cumplir con la misión.

El día fijado, delante de la tienda del hechicero, los dos esperaban con las aves. El sabio les pidió que con mucho cuidado las sacaran de las bolsas y constató que eran verdaderamente los más hermosos ejemplares de los animales que él les había pedido.

- Y ahora, ¿qué haremos? ¿Los mataremos y beberemos el honor de su sangre? —preguntó el joven guerrero.

- No, dijo el viejo maestro.

¿Los cocinaremos y comeremos su carne?, propuso la bella joven.

El hechicero sentenció:

- Tomad las aves y atadlas la una a la otra por las patas con esas cintas de cuero. Cuando estén amarradas, soltadlas para que vuelen libres.

Ellos hicieron lo que les fue ordenado y soltaron los pájaros. El águila y el halcón intentaron volar, pero apenas consiguieron dar pequeños saltos por el terreno. Minutos después, irritadas por la incapacidad de volar, ambas aves arremetieron a picotazos entre ellas hasta lastimarse.

Entonces, el chamán dijo:

- Jamás olvidéis lo que estáis viendo. Y este es mi consejo: Vosotros sois como el águila y el halcón. Si estuviérais atados uno al otro, aunque fuera por amor, no sólo viviréis arrastrándoos sino también, tarde o mas temprano, comenzareis a dañaros uno al otro. Si queréis que el amor perdure entre vosotros, volad juntos, pero jamás atados.


Maestro: La lección principal es saber que solamente libres las personas son capaces de amar. Libera a la persona que amas para que ella pueda volar con sus propias alas; esta es una verdad en el matrimonio y también en las relaciones familiares, amistades y profesionales. Respeta el derecho de las personas de volar rumbo a sus sueños.

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Información adicional

  • Tipo: Leyenda
  • Autor: Desconocido
  • Enviado por: Archivo razonalo.com
  • Fuente: Tradicional lakota
Visto 2248 veces Modificado por última vez en Jueves, 28 Marzo 2013 22:48

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